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    Sr. Presidente, recuerde que usted tiene padres y algún día será anciano

    El 28 de agosto se conmemora el Día Nacional de la Ancianidad, en recuerdo de la proclamación de los derechos de la ancianidad, por parte de Eva Perón, el 28 de agosto de 1948, que fueron incorporados a la Constitución luego de la reforma de 1949.

    Evita con ancianosLos derechos de la ancianidad son normas que garantizan una vida digna y plena para las personas mayores. Se basan en el Decálogo de la Ancianidad proclamado la citada fecha y están protegidos por leyes y acuerdos internacionales, como la Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.

    Sin embargo, parece que nuestro país tiene la mala costumbre de tener leyes que no se cumplen y a los "ancianos" se los considera "viejos meados" y que no sirven para nada. Ya el presidente Alberto Fernández, consideraba que la medicina les alarga la vida y generan un gasto. Otro gran error es tratar a los adultos mayores de una manera tan despectiva que les hace olvidar que algunos ya son adultos mayores y otros están camino a serlo (si tienen la suerte de ser longevos).

    Por eso, es una fecha en la que vale la pena refrescarles la memoria de cuáles son esos derechos (que por supuesto no se cumplen):

    - Asistencia: La familia debe proteger al adulto mayor. Si esto no ocurre, el Estado debe ayudar.

    - Vivienda: Derecho a un lugar higiénico con comodidades básicas.

    - Alimentación: Acceso a comida sana y adecuada para la edad.

    - Vestido: Derecho a ropa decorosa y abrigada según el clima.

    - Salud física: Cuidado médico constante y permanente.

    - Salud moral: Libertad para elegir creencias, religiones y disfrutar de la espiritualidad.

    - Esparcimiento: Derecho al entretenimiento y a la recreación.

    - Trabajo: Posibilidad de realizar tareas productivas adaptadas a las capacidades de la persona.

    - Tranquilidad: Vivir sin angustias, miedos ni preocupaciones.

    - Respeto: Ser tratados siempre con dignidad y consideración por parte de la sociedad.

    En la actualidad, estos principios buscan evitar la discriminación por edad (también llamada edadismo) y proteger a los adultos mayores de cualquier tipo de abuso o abandono, pero ¿cuántos de esos derechos se tienen en cuenta y se les brinda a los ancianos?

    El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra y que no sea para apedrear a los "viejos".


    Susana Espósito - 2329 caracteres – 28/08/26