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Si lo propone el oficialismo, "me opongo"En los últimos días se dio a conocer que el Gobierno Nacional ha decidido restituir el sable corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, donde estuvo originalmente, hasta que la ex presidente Cristina Kirchner resolvió trasladarlo al Museo Histórico Nacional. Obviamente, Investigadores en historia y legisladores opositores, están en contra del traspaso.
Se difundió un comunicado de la Asociación Argentina de Investigadores en Historia y una resolución de diputados de Unión por la Patria; sosteniendo que la medida representa “un grave antecedente” y “un retroceso en términos de política patrimonial”, respectivamente, algo que en su momento nadie le cuestionó a la gestión Kirchnerista, que no solo decidió llevar el sable al Museo Histórico, sino que fue la misma presidente quien decidió quitar el Monumento de Cristóbal Colón que se encontraba emplazado en la parte posterior de la Casa Rosada, dejándolo arrumbado durante varios meses, hasta trasladarlo a Costanera Sur y en su lugar (por pedido del ex presidente de Bolivia, Evo Morales) se colocó el Monumento de Juana Azurduy, que también ya fue retirado y emplazado frente al actual Palacio Libertad "Domingo Faustino Sarmiento". Cabe recordar el importante gasto que generó todo ese tipo de logística de sacar monumentos, trasladarlos y colocarlos en otro espacio, pero... si lo hacía Cristina, estaba bien! La restitución del sable al Regimiento de Granaderos se formalizará el sábado 7 de febrero a la tarde, luego de una carga de caballería, en el Campo de la Gloria en la localidad de San Lorenzo, donde el 3 de febrero de 1813 tuvo lugar la histórica batalla, cuando San Martín aún era coronel. La reliquia, que se presume será trasladada desde el Regimiento de Granaderos a la provincia de Santa Fe para el acto oficial, mide 94,8 centímetros (incluyendo la empuñadura) y pesa 910 gramos; la vaina de cuero pesa 680 gramos y el ancho de la hoja es de 27 milímetros. Trascendió que este sábado sería retirada del Museo Histórico Nacional (MHN, Defensa 1600). Para el Gobierno, la reliquia estará mejor protegida en el Regimiento de Granaderos a Caballo que en el MHN (de donde fue sustraída en dos ocasiones, en 1963 y en 1965, por integrantes de la juventud y la resistencia peronista, respectivamente); además, consideran que es justo “devolverles a los suyos lo que es propio”. En 2025, el Presidente fue designado “granadero honorífico” y recibió un uniforme de granadero; mediante una disposición administrativa, que se puede interpretar en clave política, el primer mandatario desató una inesperada “sablecorvomanía”. Antes de morir, San Martín legó el sable al gobernador Juan Manuel de Rosas que lo recibió en 1857, exiliado en Southampton. La familia Rosas-Terrero lo donó al MHN en 1896, como consta en una carta enviada a Adolfo Carranza, el fundador del museo. Este jueves, la Asociación Argentina de Investigadores en Historia (ASAiH) expresó su rechazo a la decisión del Gobierno, que aún no ha sido formalizada mediante un decreto que “mataría” (simbólicamente hablando) el decreto de 2015 firmado por Cristina Kircher, que hizo mudar el sable corvo de Granaderos al MHN. “Por un lado, la disposición contraviene el decreto presidencial de 1897, que acepta la donación de la reliquia a la Nación Argentina por parte de sus últimos poseedores y establece como destino el Museo Histórico Nacional, institución pública, civil y abierta a la ciudadanía -se indica en el comunicado de la ASAiH, que preside la historiadora Beatriz Bragoni-. En 1967, durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, el sable fue dado en custodia al Regimiento de Granaderos y en 2015 un nuevo decreto presidencial lo restituyó al MHN. Por otro, desconoce el valor patrimonial, histórico y simbólico que implica su preservación y exhibición en el MHN, con condiciones de conservación y acceso al público garantizados; el sable se exhibe en un recinto especial y goza de custodia permanente de granaderos”. “La ASAiH advierte que esta medida representa un grave antecedente en materia de protección de patrimonio histórico, al subordinar criterios museológicos a decisiones discrecionales del Poder Ejecutivo, y llama a su inmediata revisión”. La diputada nacional Lorena Pokoik, de Unión por la Patria (UP), también manifiesta su rechazo ante la decisión del Poder Ejecutivo Nacional. El escrito, con la firma de varios diputados opositores, reafirma que el sable corvo de San Martín “constituye un bien de valor histórico, simbólico y patrimonial excepcional” y sostiene que el MHN “es el ámbito institucional específico y natural para la custodia patrimonial, la conservación científica, la investigación, la exhibición pública y la función educativa de los bienes históricos nacionales”. Por último, se exhorta al Poder Ejecutivo a “dejar sin efecto la decisión anunciada de trasladar el sable corvo”, además de solicitar que se remita a la Cámara de Diputados “un informe circunstanciado sobre los fundamentos históricos, jurídicos, culturales y técnicos” de la iniciativa. La resolución, que aún no fue aprobada por la Cámara, lleva la firma de Pokoik, Eduardo Valdés, Agustín Rossi (exministro de Defensa), María Teresa García, Roxana Monzón, Nancy Sand, Blanca Osuna, Andrea Freites, Carlos Castagneto, Martín Aveiro, Ernesto Alí, Hilda Aguirre, Pablo Todero, Varinia Marín y Jorge Araujo Hernández. Está acompañada por una carta dirigida al presidente Javier Milei. “No se trata simplemente de un arma, sino de una reliquia cargada de significación política, cultural y simbólica, asociada a la conducción estratégica del Ejército de los Andes, al cruce de la Cordillera, a las batallas decisivas por la independencia y al ideario de libertad y soberanía que encarnó el Libertador”, indican los diputados en la misiva. Susana Espósito - 5838 caracteres – Lunes 02/02/26 - Fuente consultada: LN |